José Antonio Lucero: ‘Sin pasión, no hay innovación educativa que valga’

Adalid de las nuevas metodologías educativas en el aula, su canal de YouTube atesora la friolera de casi 4 millones de visualizaciones y 56.000 suscriptores. Imparte charlas y ponencias por doquier y las grandes editoriales se lo rifan. Pero en territorio villano el influencer educativo y profesor roteño José Antonio Lucero es sencillamente Jose, ese joven docente de carácter entusiasta y cierto aire tímido que una tarde se encuentra paseando despreocupadamente por la Costilla, helado en mano, y que, al día siguiente, revoluciona Internet con sus vídeos educativos de Historia. El mismo joven que quedó fascinado por aquel profesor que, en 5º de Primaria, le enganchó para siempre a la que a día de hoy sigue siendo una de sus pasiones, la escritura. De él aprendió nuestro villano docente una de las herramientas pedagógicas que más efecto causan en el ser humano: la motivación. Desde entonces, y ya han pasado unos años, no se ha separado de ella. En conjunción con la pasión, con la que impregna día a día su ejercicio docente, José Antonio Lucero ha logrado un tándem indestructible y enormemente efectivo para que sus alumnos se empoderen y sean protagonistas de su propio aprendizaje.

En pocos años te has convertido en todo un referente en el ámbito de la innovación educativa. ¿Quién hay detrás del famoso influencer cuando se despoja del aura de la fama? ¿Cómo es José Antonio Lucero?

José Antonio Lucero es licenciado en Historia, profesor y escritor. También sale en YouTube. Hace poco leí que había un síndrome llamado “Síndrome del Impostor”. Lo sentían aquellas personas que hacían cosas extraordinarias pero que ellos mismos veían como nada fuera de lo común. Yo me siento así a veces. No hago nada de extraordinario. Hago lo que siento, como un niño. Sí, tal vez pueda definirme así; como un niño grande. Me gusta divagar durante horas en mi imaginación y dar salida a todo eso.

Bueno, mérito sí que tienes. Más allá de las cifras de visualizaciones de tu canal, la Cuna de Halicarnaso, tus vídeos se han convertido en guía para las clases de Historia de muchos docentes de habla española. ¿Cómo se asume eso?

La satisfacción de saber que a diario miles de estudiantes o docentes utilizan mis vídeos es enorme. Pero, si te digo la verdad, al final uno acaba como insensibilizándose un poco a las opiniones o a las alabanzas del exterior, como si tras aquéllas, venidas de una pantalla, no hubiese una persona. Las opiniones que sí tengo en cuenta, y mucho, son las de mis alumnos y las de mi entorno. Me debo a ellas. Aunque alguien pueda pensar que subo vídeos de YouTube para mis suscriptores, en realidad sigo haciéndolo como cuando tenía solo 25. Para mis alumnos. Aun así, a veces hay historias del exterior que me tocan de lleno como si viniese de mis chicos.

¿Quieres compartir con los villan@s alguna de ellas?

Hace poco viví una muy emotiva: un chaval de Bolivia acababa de hacer el examen de acceso a la facultad de Medicina de su país y en un test le preguntaron cuál era el primer representante del género homo. Él respondió que el homo habilis, pero se la dieron por mala aludiendo a que la bibliografía usada no hablaba nada de ese homínido. Resulta que aquel manual de Historia del que hablaba la facultad era de los años sesenta. El chico me preguntó angustiado si podía ratificar su respuesta (pues había utilizado mis vídeos para estudiar) y se había quedado a una sola pregunta de aprobar. ¡Solo a una! Efectivamente, el primer homo es el habilis, le dije. Y le ayudé a encontrar bibliografía actualizada con la que presentar una queja. Finalmente, le dieron la respuesta por buena y aprobó el examen. Creo que esa vez fue la que sentí que ayudaba de verdad a personas de fuera. Alguien de detrás de la pantalla.

-Te confiesas apasionado de la escritura y en tus clases utilizas tus propios vídeos de tu canal de youtube. ¿De dónde nace ese afán comunicador ya sea por una u otra vía? ¿Escritura o docencia?

Lo cierto es que no sé de dónde sale. Yo suelo explicarlo con que es algo innato: hay personas para las que expresar y comunicar es una necesidad natural. También está, lógicamente, el azar de encontrarte con la persona apropiada en el momento apropiado; ese profesor que me motivó a escribir, ese otro que supo hacerme ver la importancia de la Historia o esa persona que me animó a dar el salto a la enseñanza. ¿Escritura y docencia? Siéndote sincero, lo primero. A la docencia llegué casi de casualidad. La escritura ha estado siempre conmigo.

Pese al azar, siempre hay un punto de inicio. En tu caso ¿Cómo te introdujiste en el ámbito de la innovación educativa y por qué nació La Cuna de Halicarnaso?

La respuesta que suelo dar a esta pregunta es que me inicié en la innovación educativa al detectar en mis alumnos hastío por la clase de Historia y hacia la clase magistral, y me propuse por tanto encontrar un enfoque pedagógico que me ayudase a motivarles hacia el aprendizaje de mi materia. Pero te daré la respuesta verdadera: todo fue un pequeño acto de egoísmo y vino de muy atrás. En el colegio yo no era un buen estudiante. Solía aburrirme en el aula y pocas cosas me motivaban para aprender. Cuando comencé a dar clase, me vi en muchos de esos alumnos que también mostraban apatía por una de las más maravillosas cosas que hacemos los seres humanos: aprender. Así que me propuse darle clase al alumno que yo era por si lograba despertar en él alguna inquietud. Y luego vino todo lo demás; el canal de YouTube fue un intento de llevar el contenido de Historia a una plataforma que mis alumnos usan a diario. Yo, de haber tenido YouTube en mi adolescencia, me habría pasado horas ahí enganchado.

– ¿Cómo respondieron tus alumnos a los vídeos iniciales de tu canal?

La cuna de Halicarnaso” es un canal de YouTube que nació para 25 alumnos en un 2º de ESO del curso 2015/2016. Al principio esos chicos se lo tomaron con escepticismo. Aún recuerdo sus risas iniciales. Pero enseguida logré que adoptaran esta manera de trabajar (ver los vídeos en casa para repasar su contenido en clase) casi la totalidad de ellos. Les resultaba algo extraordinariamente cómodo.

– La innovación educativa parece vivir un boom. ¿Hasta qué punto es el real y efectiva su aplicación en el aula? ¿Se logra realmente motivar a los alumnos?

A mí me definen como profesor innovador por usar YouTube como herramienta educativa o enfoques como Aprendizaje Basado en Proyectos. Pero siempre que me llaman a que dé charlas para contar mi experiencia hago hincapié en que innovar no es usar tecnología ni tampoco hacer cosas porque suene a moda. Yo defino la innovación educativa como la conjunción de tres ideas: 1) tener espíritu crítico para reflexionar sobre tu práctica educativa; 2) estar abierto a los cambios a tu alrededor; y 3) no perder la pasión por educar. En realidad, esto último es lo más importante. Sin pasión, no hay innovación que valga.

-Conceptos como gamificación, flipped classroom o ABP están de moda. ¿Padres y docentes en general los suelen aceptar y ver sus beneficios de buen grado o sienten ciertas reticencias?

Nunca me he encontrado reticencias porque mis alumnos siempre han hablado por mí (y afortunadamente, hasta ahora, casi siempre de forma positiva). Con alumnos interesados por aprender y con ganas de empezar una clase de Historia no hay reticencias que valgan. Es el mejor escaparate.

 

 

-Y tu familia, amigos, entorno roteño y el común de los mortales. ¿Suele entender a qué te dedicas entre tanta palabreja innovadora?

A veces la gente se queda solo con mi canal de YouTube y se cree que lo único que hago es hacer vídeos de Historia para jóvenes, cuando en realidad lo que hago es mucho más profundo que eso. Pero claro, el problema es que mientras de clase para adentro solo me conocen una centena de alumnos, de clase para afuera son miles que opinan únicamente con lo que ven. Pero siempre reitero lo mismo: YouTube es solo una excusa para que en mi aula pasen muchas cosas.

-¿Cuáles consideras que son tus puntos fuertes como profesor?

Intento ser siempre un profesor cercano a sus alumnos. Que me vean no solo como alguien ahí delante de ellos, tras la pizarra o la pantalla del ordenador, sino alguien en quien pueden confiar. Me considero también una persona creativa que intenta no hacer lo mismo de siempre. En realidad, eso nace de un defecto que tengo: me aburro rápidamente de las cosas. Por eso intento cambiar o hacer cosas nuevas continuamente. Tal vez ese sea el punto bueno de mis clases; que ninguna se parece a la anterior.

-Ahora también trabajas para editoriales. ¿En qué consiste tu labor? ¿Cuál es el secreto para sacar tiempo para todas las facetas que cultivas en tu vida?

El mundo editorial no es ajeno a los cambios que está ocurriendo en la educación. Está preocupado, como lo están en realidad una gran cantidad de sectores económicos, desde los taxis hasta los alojamientos turísticos. Desde el año pasado, trabajo para varias editoriales educativas en la creación de sus nuevos proyectos editoriales. Fue algo que yo no busqué, sino que me buscaron ellas. Hasta ahora me da tiempo a todo, pero no sin haber hecho algunos cambios en mi rutina corriente. Por ejemplo, me levanto diariamente a las 07:00 para trabajar hasta las 08:00. Luego una ducha rápida, un café y para el cole.

-¿Cómo consideras que debería ser un profesor del siglo XXI?

Apasionado, apasionado y apasionado. Un profesor apasionado buscará siempre la mejor manera de enseñar a sus alumnos de hoy con las herramientas y los enfoques que mejor les convenga.

-¿Te gustaría que el día de mañana tus hijos tuvieran un profesor como tú?

Con que tuviesen profesores como los que a mí me marcaron, me conformarían.

– ¿Hasta dónde te gustaría llegar en el terreno profesional?

Hasta formar a alguien capaz de cambiar las cosas (un presidente del gobierno honrado, un premio Nobel… por soñar, que no quede).

PALABRA DE VILLANA:

-¿Cuál es tu libro favorito?: “Cien años de soledad”, de Gabriel García Márquez

-¿Y el que has leído últimamente?: El último que he leído se titula “¿Qué hace el mando de la tele en el frigo?”, de Fernando Tobías Moreno (va sobre la atención en la era de las distracciones. Últimamente pienso que me cuesta concentrarme, tal vez por la cantidad de estímulos que me rodean).

-¿Café o té?: Café.

Una manía confesable: Llevarme algo para leer al cuarto de baño (y no sentarme hasta que no encuentre una lectura interesante).

La película de tu vida es… “El club de los poetas muertos”

El libro que te hubiera gustado escribir… Todavía no se ha escrito.

-¿Qué condiciones o aptitudes crees que hoy día están sobrevaloradas y por qué?: La capacidad de comunicación. Me llaman influencer pero suelo desconfiar de ellos. En muchas ocasiones, hay mucho mensaje vacío.

A quién le darías un Goya, un Óscar…de lo que fuera y por qué: A Irene, mi pareja, por aguantarme.

-¿Qué hay después de la vida?: Los seres queridos que nos aguardan (quiero pensarlo al menos).

-¿Qué harías por dinero?: No mucho más de lo que ya hago: trabajar.

-¿Qué harías por amor?: Tal vez renunciar a mis sueños. Pero mis sueños y el amor deben ir siempre de la mano.

-¿Qué no harías nunca?: Olvidar a quien se ha ido.

Un rincón del mundo: El hueco del brazo izquierdo de Irene en su lado de la cama.

Un rincón de Rota: Avenida María Auxiliadora nº 12. Bodega El Gato. Amigos, un chato de vino Mistela, unos langostinos y un filete. Y el mundo detenido.

En tres palabras, defínete: José Antonio Lucero.

Un sueño por cumplir: uno tonto: ir a una librería en una ciudad lejana y encontrarme un libro mío.

Pide un deseo: Hecho.

2 comentarios sobre “José Antonio Lucero: ‘Sin pasión, no hay innovación educativa que valga’

  • el 27 abril, 2019 a las 7:06 pm
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    Excelente y bonita entrevista. Es muy bueno que haya personas que te sepan valorar como te merece, José Antonio. Enhorabuena, una vez mas

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  • el 4 mayo, 2019 a las 8:48 pm
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    En definitiva, a la hora de analizar practicas y discursos educativos basados en la innovacion no podemos perder de vista la diversidad de connotaciones que caracterizan su uso y aplicacion. Preguntarnos por el que, el porque y el como de la innovacion educativa es, pues, una tarea imprescindible no solo para evitar los usos simplistas del concepto, sino tambien y sobre todo para impedir los efectos altamente perniciosos de la aplicacion del mismo. La innovacion implica cambios estructurales y sustanciales en el que y en el como de la educacion y, como tal, debe orientarse a la justicia escolar y social, generando las condiciones para que todos los agentes educativos, sin excepcion, se puedan beneficiar del cambio educativo. Si no es asi, simplemente, no es innovacion.

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