Raquel Barcala “Querer dedicarse en exclusiva al teatro requiere 24 horas”

La actriz roteña Raquel Barcala se anima a villanear con nosotros y nos cuenta detalles de su carrera profesional y de sus próximos proyectos en los escenarios

 

Conocimos a Raquel como actriz de La Madriguera Teatro, compañía con la que compartió tablas y vivencias. Después vendría su labor como docente, su andadura en solitario y aquel proyecto recordado por muchos, “El tendedero”.Hoy por hoy desarrolla su faceta profesional  en Málaga donde trabaja sin parar y cosecha éxitos como actriz, directora y profesora.

Esta villana de rasgos expresivos es una actriz muy completa y versátil con una gran personalidad que derrocha en sus trabajos en los que hace gala de un especial desparpajo.

La trayectoria de Raquel es imparable y a pesar de que tiene poco tiempo libre, siempre saca un hueco para villanear un rato y así se hace protagonista de esta entrevista donde responde con total  sinceridad y nos da su “palabra de villana”.

 

– Raquel, tú eres villana, villana… Así pues, llévanos de villaneo a tu infancia y cuéntanos.

La más chica de Manoli, la que cose “pa” la calle y de Barcala, Pedro, el que trabaja en la base.

Me crié en los pisos verdes (Rubén Darío), jugando en la calle, al escondite, al elástico, a la comba… hasta que mi madre me llamaba a gritos desde la ventana, me da mucha pena que eso ya no suceda, me refiero a que ya no se ven a los niños jugando en pandilla como los gorriones en las plazas. No me gusta cada vez que veo un cartel de “prohibido jugar a la pelota”. Mi cole, Luís Ponce de León. Era la artistilla de la clase, no hubo fiesta en la que no estuviera encima del escenario. Recuerdo que con 8 años ayudé a montar para la fiesta de fin de curso “El patito feo” y las puse a todas a bailar una coreografía que me inventé con el lago de los cisnes (superproducción). Aparte de estos momentos, el colegio no me gustaba nada, me aburría como una ostra, pensando tooodo el día en bailar. Mi madre me apuntó a danza clásica con José Luís en la biblioteca a los 4 años y allí me quedé hasta que entré en el instituto. También bailaba sevillanas, con las que gané muchos premios. Pero mi gran sueño  siempre fue bailar flamenco, gusanillo que me quito ahora en unas clases aquí en Málaga. 

Siempre fui muy independiente, me iba solita desde muy pequeña a todas partes, al colegio, a las clases de danza, a sevillanas, a guitarra, a lo que fuera… eso ahora sería impensable para cualquier niño. Vuelvo a lo mismo…¿ no es una pena? Cuánta suerte tuvimos en ese sentido, criarnos en la calle libre de miedos.

– ¿Cómo ha influenciado el teatro en tu vida? ¿Hay un antes y un después de Raquel al decidirse por el camino de la interpretación?

Nunca me planteé de manera consciente dedicarme a la interpretación, más bien fue algo que fue sucediendo de manera casi natural. Un amigo me dijo que había unos talleres de teatro en el instituto y que nos pasáramos para ver que resultaba aquello. ¿Sabes esas películas que empiezan diciendo “ella no sabía que ese instante sería el comienzo de una nueva vida”? pues eso. Desde pequeña tenía la experiencia del escenario  bailando, pero ¡esto era otra cosa! no solo por actuar, sino por todo el universo que lo rodeaba. Desde ese momento el teatro ha formado una parte de mi vida, tan importante como respirar o comunicarme. Claro que hubo un antes y un después, fue el comienzo de todo lo que soy ahora, tanto personalmente como profesionalmente, aunque en mi cabeza estos dos conceptos sean una misma cosa.

– De La Madriguera a tu trabajo como docente, intérprete y directora en distintos proyectos ¿cómo dirías que ha sido tu evolución?

La Madriguera fue mi escuela de vida, nunca sabré donde estaría sin mis madrigueros, pero sí reconozco ahora (porque mientras que estaba dentro para mí, las cosas eran así y creía que era igual para todas las personas que se dedican a esto ) todo lo que me nutrió. La filosofía de la Madriguera fue ante todo social, date cuenta que por nuestra escuela pasaron desde niñes de 6 añitos  hasta adultos de 70. Casi 200 personas cada año hacían teatro en Rota gracias a La Madriguera. Prueba de ello, la cantidad de actores y actrices profesionales roteños que tenemos hoy de los que nos sentimos todos los madrigueros tremendamente orgullosos. Gracias Álvaro  por traernos el teatro a Rota. (Me acabo de emocionar) ¡Qué bonito fue!

Un recuerdo entre miles: Grabábamos los textos para que las señoras más mayores que no sabían leer se los pudieran aprender.

Mi evolución ha sido una continuación “lógica” de esa enorme base, ya daba clases, ya dirigía, ya interpretaba…

 

Casi 200 personas cada año hacían teatro en Rota gracias a La Madriguera

– ¿Qué hace en Málaga una villana como tú?

Trabajar. Entre ensayos, clases y bolos se me pasan los días. Querer dedicarse en exclusiva al teatro requiere 24 horas. Porque no solo tengo que ser creativa a la hora de desarrollar un proyecto teatral, sino que también  lo tengo que ser a la hora de producirlo ( ya que hay poca ayuda para estos menesteres y las que hay son de chiste) de promocionarlo y distribuirlo. Y si para cualquier persona hoy en día es complicado, imagina para una actriz de teatro, que ni siquiera se considera una necesidad mi “producto”. Todo esto desde Málaga es mucho más sencillo. Aquí, cada vez que inicio un nuevo proyecto, parto (si fuera una escala) desde 25, en Rota sería desde -25, no solo por la estructura teatral que hay aquí, sino también por la cantidad de profesionales con los que me rodeo. 

– Hasta el momento ¿qué trabajo de los que has realizado te ha dado más satisfacciones? ¿Y más quebraderos de cabeza?

Han habido muchos proyectos satisfactorios, unos a nivel personal  como el trabajo con cooperación española que realizamos los madrigueros en Centroamérica, Méjico y Cuba y otros a nivel profesional como “Mujer y Filipina” , un corto que me ha abierto la puerta al audiovisual, un mundo que nunca me había planteado.

Montar cualquier proyecto teatral es un quebradero de cabeza. Uno de los más difíciles ha sido “Histeria Universal” Estuvimos Alessandra García, Mª Del Mar Suarez y yo, todo un año haciendo trabajo de investigación para que saliera. ¡Espero poder traerla a Rota! 

– ¿Es tan difícil como parece montar un proyecto teatral en Rota?

Es difícil estés donde estés, el “handicap” en Rota es la falta de red de profesionales del gremio y de espacios alternativos donde poder crear y presentar. Eso hace que sea muy complicado. Me encantaría poder vivir y trabajar en mi pueblo, pero también quiero crecer profesionalmente y eso en Rota es imposible. Nadie es profeta en su tierra, es una lástima, seríamos muchos.

– ¿Qué pasó con El Tendedero?

¡Ayyyyy! ¡Mi Tendedero! Se hicieron obras en la calle,(Sagrado Corazón de Jesús) una zona de viviendas muy antiguas, mi casa hace esquina y se vio afectada desde los cimientos, deteriorando mucho el techo y las paredes que se agrietaron. Nadie se hizo cargo de esta situación y no fui yo la única, muchos vecinos han tenido problemas estructurales después de esto. Así que aunque un arquitecto me dijo que no habría problemas con utilizar la azotea, no me sentía segura haciendo la actividad allí. Aún así, quise buscar alternativa y me ofrecieron unos amigos su terraza y al año siguiente pudimos volver a hacerlo, pero a pesar de todo no iba a estar pidiendo favores todo el rato, ya que ofrecerle tu azotea al Tendedero, significaba no poder utilizarla durante bastante tiempo del verano y aunque me sentía muy agradecida, no era cómodo para ninguna de las partes. Espero poder terminar las obras en casa y que El Tendedero continúe con el mismo éxito que tenía cuando lo dejamos.

– ¿Cuál es tu visión sobre la cultura en Rota hoy por hoy? ¿Qué aspectos crees que se pueden mejorar?

Creo que el movimiento cultural que hay en Rota es a nivel particular, no es que no haya nada nivel municipal, pero pienso que se podría hacer mucho más. En Rota hay una cantidad importante de artistas, personas que se dedican a la música, a la pintura, a la danza, a las artes escénicas… pero hay poca alternativa para desarrollarlas. No entiendo cómo el teatro no está lleno de gente a diario, hay salas en el edificio que se encuentran inhabilitadas. El salón de actos de la casa de la cultura, el teatro al aire libre junto al cine, el del parque el mayeto, la azotea de el mercado de abastos y seguro que con creatividad y ganas, habrían muchos más espacios. Si se apostara por la cultura y se le dieran opciones a todos estos profesionales, la oferta cultural sería variadísima e inagotable y no solo como reclamo turístico sino para el enriquecimiento personal de los roteños. La cultura no requiere grandes cifras, requiere apoyo y cuidado y prácticamente sería sostenible. Rota es preciosa y se come muy bien, ya lo sabemos. Vamos ahora a visibilizar lo bonita que es su gente. Me encantaría que nuestra Villa fuera también un referente en ese sentido. Roteños haciendo y consumiendo cultura. ¡Fantasía! .

“Me encantaría poder vivir y trabajar en mi pueblo, pero también quiero crecer profesionalmente y eso en Rota es imposible”



– Cuéntanos tu mejor recuerdo villano

Las verbenas de los barrios, no sé porqué ya no se hacen, la noche de San Juan o la primera vez que actué en el castillo de Luna, antes de estar restaurado.

– ¿Qué es lo que más te gusta de Rota y lo que más echas de menos?

A mí de Rota me gusta todo, para mí es mi casa, mi gente, mi sitito en el mundo y cada vez que mi cabeza empieza a echar de menos mi pueblo tengo alucinaciones olfativas, empiezo a oler chicharrones por todas partes.

– ¿En qué estás trabajando ahora? Cuéntanos algo de tus próximos proyectos…

Ahora ando con la distribución de “Dictadora” e “Histeria Universal” las clases de los peques y con un grupo de adultos a parte de los bolos esporádicos de varios micros que tengo en repertorio.

Estamos con la producción de un nuevo cortometraje que se rodará en marzo si todo sale bien. También otra creación teatral junto a Patricia Espejo. Queremos con esta pieza visibilizar la situación de las mujeres migrantes, sus historias, sus diferencias y puntos en común. Este proyecto queremos que esté listo en unos seis o siete meses, ya que antes de otorgarle el lenguaje artístico  trabajaremos con distintas asociaciones, que nos pondrán en contacto con un grupo de mujeres con las que realizaremos diferentes talleres, con el fin de acercarnos a sus vidas para poder contarlas desde sus realidades. 

En Rota hay una cantidad importante de artistas, personas que se dedican a la música, a la pintura, a la danza, a las artes escénicas… pero hay poca alternativa para desarrollarlas.

 


Palabra de villana

-¿Cuál es tu libro favorito?

No puedo concretar tanto, hay muchos que me encantan y de diferentes géneros, si te puedo decir algunas autoras que me interesan bastante, como Alejandra Pizarnik, Gloria Fuertes, Silvia Plaht, Simone de Beauvoir, Carmen Laforet…

-¿Y el que has leído últimamente?

Estoy releyendo toda la obra de Virginia Woolf 

-¿Café o té?

Té, no le deseo ni a mi peor enemigo tenerme cerca si me tomo un café.

-¿Una manía confesable?

Soy incapaz de comer algo que sepa que ha estado congelado en un “taper” iiiisssssshhh me da mucho asquito.

-La película de tu vida es…

“La vida es bella”

– El libro que te hubiera gustado escribir…

“Déjate de tonterías y tira pa’lante”

-¿Qué condiciones o aptitudes crees que hoy día están sobrevaloradas y por qué?

La belleza, la juventud, todo es tan absurdo, la honestidad sin respeto. No creo que una aptitud pueda estar nunca sobrevalorada, lo que creo es que ahora se sobrevaloran aspectos que no son aptitudes.


-¿A quién le darías un Goya, un Óscar…de lo que fuera y por qué?

A cualquiera de mis amigas, me rodean grandes artistas, grandes mujeres. Se los daría por ser creadoras valientes.


-¿Qué hay después de la vida?

La memoria, seguiré viva mientras me recuerden.

-¿Qué harías por dinero?

Trabajar


-¿Qué harías por amor?

¡Uy! Creo que nada, si tengo que hacer algo para que me quieran, no quiero ese tipo de amores.

-¿Qué no harías nunca?

No se sabe en qué situaciones te va a colocar la vida, así que intento no prometer, no confío en las personas que prometen.

Un rincón del mundo:

Antigua (Guatemala)

Un rincón de Rota:

El muelle, las playas en invierno, los pinos, mi casa.

En tres palabras, defínete:

Cabezota, irónica y tranquila.

-Un sueño por cumplir:

Actuar en el Falla.

-Pide un deseo:

Quiero un Goya. (el deseo es recorrer todo el camino necesario hasta conseguirlo)

 

 

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