Marina López Baena: “El feminismo ha venido aquí a desbordar las calles, los cuerpos y los deseos”

 

Formada en sociología y ciencias políticas y especializada en estudios feministas y violencia de género, aunque prefiere llamar a la violencia de género, violencias machistas.

“Hay que llamar a las cosas por su nombre” dice Marina López, una mujer roteña formada y actualmente afincada en Madrid pero que cuando puede busca una escusa para volver al sur. Trabaja como consultora por un lado en una cooperativa llamada DINAMIA en el departamento de Género y Diversidad asesorando a ayuntamientos como el de Madrid y ONGs u organizaciones en materia de igualdad. Y por otro lado forma parte de Matrioska; un proyecto de asesoría de género a entidades como Greenpeace España.

La misión de Marina como asesora en estos espacios es incorporar planes de igualdad y perspectiva de género a las empresas, organizaciones y ayuntamientos.

Marina estuvo realizando investigaciones acerca de la reforma del aborto de Gallardón y a raíz de ahí empezó a estudiar la actualidad del movimiento feminista en el estado español, sin dejar de lado su parte activista, colaborando con el colectivo feminista del barrio madrileño de Lavapiés. Además, actualmente está participando en la producción de Sin tu permiso, un documental feminista sobre el hardcore y el punk.

 

  • Desde que comenzó el proyecto de perspectiva de género en las instituciones, ¿ha habido un cambio en la tendencia de las empresas con respecto a la demanda de este tipo de servicios? ¿De qué manera favoreció el 8M al sector organizacional?

En algunas instituciones se han confluido dos fenómenos; por un lado, sería que han entrado en distintas instituciones nuevos proyectos políticos que traían con fuerza en su agenda el feminismo, y por otro lado lo que está pasando en la calle.

El problema es que en la agenda política si algo se olvida siempre va a ser el feminismo. Cuando se entra en las instituciones que son patriarcales hay que estar muy alerta a que no se olviden estos aspectos.

Pero bueno, estas cuestiones no son nuevas; ya había personas dentro y fuera de las instituciones velando por estas cuestiones y el contexto internacional, gracias a los esfuerzos feministas, venía marcando un ritmo en esta materia: marco normativo, subvenciones… Desde hace años la Unión Europea y Naciones Unidas entre otros, obligan a las instituciones a que tengan planes de igualdad, a que incorporen la transversalización de género… pero ya existían personas dentro y fuera de estas instituciones velando por estas cuestiones pero tras el 8M se lo van a tener que tomar más en serio.

También sirvió para explicar qué es feminismo y por qué es importante. La fuerza que se vio en las calles es lo que te da legitimidad. El feminismo ha venido aquí a desbordar las calles, los cuerpos y los deseos.

 

Foto realizada por Marina en el Orgullo Crítico de Madrid

 

  • El feminismo radical tiene como premisa fundamental aquella frase Kate Millet que decía: “Lo personal es político” ¿Qué pasa dentro de las casas?

Kate Millet viene de los grupos de los 70 de autoconciencia feminista y hace una crítica al pensamiento político que se centra en las grandes estructuras. Se empieza a comprender que también era político cuando un grupo de mujeres se sentaban y descubrían que aquello que consideraban individual y privado no lo era. Entonces es interesante el doble juego que se produce; por un lado, enunciar en un espacio público aspectos individuales y darse cuenta de que es un sentir colectivo, y, por otro lado, dar a esa experiencia una dimensión política.

Carole Pateman mostraba la artificialidad de las fronteras entre lo público y lo privado, siendo esta división capitalista y patriarcal. Aquí es donde tiene que ver la economía de los cuidados que pone en el centro la sostenibilidad de la vida. Esta afirma que en el espacio privado también se produce y se trabaja, pero se hace invisible porque interesa al sistema, porque no es fácilmente monetarizable y porque ha sido siempre asociada a las mujeres.

Por ejemplo está la teoría del “trabajador champiñón” de Amaia Pérez Orozco, que consiste en pensar que el trabajador sale al mercado de trabajo con todo planchado, limpio, cuidado y descansado, pero la realidad es que hay un trabajo ahí detrás.

 

  • ¿Cuál es el camino hacia la trascendencia entre la sociedad de la economía de cuidados?

Por ejemplo el Mercado Social de Madrid, está realizando un balance para que las empresas o cualquier tipo de espacio pueda pensarse en cómo incorporarse en base a principios de sostenibilidad ecológica, feminismo… Además, desde la economía social y solidaria también se está buscando generar proyectos que den respuesta a la sostenibilidad de la vida.

Sin embargo, aquí nos encontramos con un problema, es decir, si nosotras sabemos que los cuidados son importantes, vamos a hacerlos visibles y vamos a darles valor. Lo que pasa es que cuando te planteas hacer una cooperativa para regular, por ejemplo, el trabajo de las empleadas del hogar ¿no terminamos dejándonos llevar por las reglas del mercado? ¿Es necesario siempre monetarizar para poner en valor? Surge una contradicción, por lo que lo interesante aquí son las propuestas que salen desde lo comunitario y que nos llevan a plantear todo el modelo económico y social en el que estamos inmersas.

 

  • La consecuencia de la ridiculización de los cuidados es la feminización de la pobreza. Casi la mitad de las mujeres andaluzas están en riesgo de exclusión y esto es causado por el neoliberalismo y el capitalismo. De hecho, los espacios comunitarios de los que hablas, recuerdan a los patios de vecinas y a las casapuertas que tanta presencia tienen dentro de la cultura andaluza.

Me gusta que me digas esto, porque pongo muchos ejemplos de Madrid porque es donde yo trabajo y me siento cómoda hablando “hasta donde me llegan mis entendederas” como diríamos aquí, (ríe) pero es interesante y lo hablo mucho con mis ‘compas’ de Madrid. Cosas que están planteándose en Madrid ya se hacían antes en los pueblos, como por ejemplo los huertos comunitarios. Concretamente el debate está en que en Andalucía opera el neoliberalismo y el centralismo. Rita Laura Segato dice que el mayor ejemplo de colonialismo en España es desde el estado central hacia Andalucía. Hay que aclarar que ella emplea el término colonialismo para hacer referencia a la imposición desde estados centrales, como ocurre en Brasil, de una “normatividad” del centro a la periferia. La dimensión de raza, indígena… no la tendríamos en nuestro caso, pero es interesante pensar las prácticas desde Madrid como un “colonialismo institucional”, un colonialismo también desde la militancia, es decir, cuando nosotras desde el feminismo en Andalucía recibimos la economía de los cuidados tenemos que mirar hacia nuestras realidades, como nuestros espacios de vecinas.

A mí me cuesta pensar que “estar a la fresca” no sea algo político. Cuando en Madrid deciden hacer una senda segura de camino al colegio donde los vecinos y las vecinas estén vigilando, eso ya se lleva haciendo en los barrios de los pueblos rurales cuando salías a la calle y te cuidaban las vecinas. Entonces ¿por qué en Andalucía tienen tantas estrategias de economía de los cuidados? Porque las economías de subsistencia son muy comunitarias.

 

  • Dentro del territorio nacional también hay una diferencia de luchas, por ejemplo el movimiento feminista andaluz tiene otros objetivos al de otras zonas. Sin embargo, tendemos a fijarnos en cuáles son las necesidades del feminismo nacional, en vez de prestar atención al más próximo que es con el que compartimos vivencias más similares.

En mi escritorio, que estoy rodeada de “meseteros” y de “meseteras” tengo la pegatina de Mar Gallego de Transfeminismo Andaluz en el ordenador como símbolo identitario y de resistencia. Que haya surgido el feminismo andaluz con Mar Gallego, con Peineta Revuelta con La Poderío etc, a muchas de nosotras nos ha dado un espacio en el que ahora podemos hablar de nuestro feminismo.

El feminismo se está perdiendo muchísimo si no recibe los aportes de Andalucía y luego nosotras tendremos que crear nuestras propias estrategias. Hemos vivido una serie de opresiones que no han vivido otras; cuando sales fuera te recuerdan constantemente que eres andaluza y es importante sacar a la luz nuestra especificidad si queremos hacer un proyecto político válido.

A mí me cuesta pensar que “estar a la fresca” no sea algo político

 

  • Durante el mes de abril, se publicó un reportaje alemán sobre las violaciones sufridas por las mujeres temporeras de los campos de fresa en la provincia de Huelva. En la actualidad sabemos que de las 100 mujeres que fueron víctimas, 70 de ellas fueron expulsadas de forma ilegal, y tan solo 10 pudieron denunciar los acosos laborales y sexuales sufridos. Por otro lado, las instituciones no se prestaron a valorar lo sucedido. Como consecuencia de la globalización neoliberal, ¿cómo se han analizado los movimientos migratorios actuales dentro del movimiento feminista?

Hay que trazar de dónde vienen estos flujos migratorios que suelen ser de los mismos sitios que donde las empresas europeas extraen recursos naturales. Pero en el caso de los flujos migratorios hacia Andalucía creo que aquí opera el racismo porque parece que haya migrantes de primera y segunda categoría. Los de segunda categoría serían los que están escapando del sistema neoliberal colonial. El caso de las temporeras de Huelva nos ha demostrado que las mujeres cuando migran lo hacen pagando con su cuerpo, la emigración “ilegal” está ligada a la violencia sexual contra los cuerpos de las mujeres. Los causantes son el patrón, que siempre ha considerado que tiene derecho sobre el cuerpo de la jornalera; el imaginario del racismo que dice que la mujer negra tiene menos valor y el silencio mediático. A esto es a lo que se refería Judith Butler cuando decía: “¿Qué vidas importan?” “¿A quién lloramos?”

Esto dolió mucho porque en las movilizaciones en Madrid por las temporeras éramos cuatro gatas mientras que vimos un gran movimiento semanas antes contra del caso de La Manada.

Marina en el congreso de AUDEM en Oviedo

 

  • El vídeo crowdfunding de la organización benéfica AUSAJ Asociación de Usuarios de la Administración de Justicia, ¿quita responsabilidad a las élites sobre lo sucedido?

Esto pasa en general en esa política de “DENUNCIA”. Denuncia. aunque las instituciones no te vayan a asegurar que tengas unas condiciones para denunciar. Por eso tenemos que hablar de las políticas migratorias del estado español que son vergonzosas. Creo que hay que señalar a la institución porque no puede proteger a estas mujeres y también a los jornaleros esclavistas. Es importante que las redes de solidaridad feminista y antirracista hagan bien su función.

Además, hay que hacer una reflexión sobre lo que pasa en Almería y en Granada ya que creo que no se está escuchando, porque quienes lo denuncian, como es el SAT o los colectivos feministas andaluces, no tienen la capacidad de estar en la agenda política.

La maquinaria del Estado que persigue a la inmigración ilegal es mucho más dura que la que persigue al patrón explotador, eso está clarísimo.

 

  • El 16 de agosto se aprobó el Real Decreto-ley de medidas urgentes para el desarrollo del Pacto de Estado contra la Violencia de Género. Uno de las reformas de este decreto-ley es que se devuelven las competencias en materia de género a las administraciones locales. ¿De qué manera son beneficiosas para las víctimas las políticas locales en cuestión de violencia machista a diferencia de políticas estatales?

Tenemos que estar en todos los frentes; no se puede abandonar la mirada estatal porque estamos en un modelo bastante centralista. Lo que pasa en Madrid o Bruselas, por ejemplo, afecta en Rota, pero creo que es importante que los ayuntamientos tengan conocimientos en materia de género porque son los que están más en contacto con la ciudadanía.

Lo que pasa es que cuando no se tienen los suficientes recursos para dotar a los ayuntamientos de perspectiva feminista se dice que están en papel mojado. Necesitamos hacer políticas de igualdad de género con auditorías para asegurarnos de que se están cumpliendo, por ejemplo, dotándoles de presupuesto.

Lo que no se puede hacer es destinar dinero a actividades como talleres de hacer cupcakes con mujeres, sin querer desmerecer a estos grupos. Cuando un ayuntamiento te cuela por política de igualdad de género reproducir los roles femeninos eso no es política feminista.

Cita de Cynthia Enloe: “Después es un tramo horario patriarcal”

 

 

  • 26 son ya las víctimas oficiales de violencia machista que se han registrado en lo que llevamos de año de las que solo 5 habían denunciado previamente; y a esto le sumamos que hace una semana nos encontrábamos en las calles de nuestro pueblo a uno de los integrantes de La Manada. Con casos como el de la violación grupal de los San Fermines o el de Juana Rivas entre otros, hay una sensación colectiva entre las mujeres de desprotección. Como experta en violencia de género, ¿el real decreto-ley y el pacto de estado favorecerá a aumentar la confianza de las mujeres en el sistema judicial?

Lo fundamental es que no se tenga que pasar por la denuncia porque ese momento es el de mayor desprotección de las mujeres. Por eso me parece más coherente que te puedas acoger a los recursos públicos del Estado sin necesidad de denunciar. Además, aquí dejamos fuera a las mujeres migrantes, porque las mujeres que están en una situación más vulnerable no van a denunciar porque es probable que las devuelvan a su país de origen.

¿Por qué es la mujer la que tiene que protegerse e irse de su domicilio? Quizás deberíamos hacerlo a la inversa, que sea el agresor el que se ponga la pulsera. Revictimizamos constantemente a estas mujeres también viendo cómo las trata el sistema, poniéndolas en duda; no es fácil demostrar en un juzgado que has sido víctima de violencia machista.

No me gustan las campañas de “DENUNCIA” porque al final parece que la culpa es de la mujer; no va dirigido hacia los varones.

 

  • Pasar por el juzgado a mujeres que se encuentran en una situación de riesgo ralentiza su protección debido a la burocracia, los tiempos administrativos…

Y depende del dinero también. Las mujeres más vulnerables como las migrantes, las de clase más baja, las que no tengan una red de apoyo… no

pueden permitirse ese trámite y es descorazonador. Así que tenemos que dotar a estas mujeres con una atención muy completa.

 

  • Como especialista en violencia de género, tendrá una opinión sobre las multas contra el acoso callejero que se han aprobado en Francia en el mes de mayo. Estas tratan sobre sanciones entre 90 y 750 euros que les podrá salir a quienes acosen verbalmente a mujeres en el país francés. Sin embargo, algunos desconfían en que llegue a ser óptima.

Me interesa mucho el factor pedagógico que tiene la política pública porque te dice que lo que tu tienes normalizado no está bien. Me parece que la respuesta al acoso callejero tiene sentido cuando la hacemos desde el feminismo; porque tiene ese punto pedagógico de señalar qué es una agresión y además de mostrar que los propios cuerpos que están siendo violentados son los que se están defendiendo. Que te pongan una multa no me parece tan potente. Tenemos una autodefensa feminista que aún tenemos que explorar. Que venga a defenderme el grupo de autodefensa de mi barrio tiene una potencia política increíble.

 

  • Por ejemplo, los brazaletes morados…

Son maravillosos, me gusta mucho la idea, pero también es polémico porque ahora están saliendo empresas que están ofreciendo sus servicios como “punto morado” en los festivales. No mercantilicemos el movimiento feminista. Estos puntos morados, por lo que decía antes, tienen más capacidad transformadora cuando están autoorganizados por los propios colectivos y siendo conscientes de los protocolos de cada municipio.

Captura de pantalla de un tweet de M.Eugenia Rodríguez Palop

 

 

  • Esto también abre el debate sobre la relación entre “justicia” y “castigo” por la polémica de la prisión permanente revisable. Por lo tanto, en el ámbito de la protección a las mujeres, ¿realmente el aumento de penas evita nuevas agresiones?

Desde los feminismos y desde la izquierda me cuesta pensar una defensa a la prisión permanente revisable, por su carácter patriarcal, porque termina atacando a los sectores más vulnerables y porque su capacidad disuasoria es limitada en este tipo de crímenes, a lo que tenemos que sumar una maquinaria judicial que va a utilizar este tipo de penas mucho más para recortar derechos y libertades y para perseguir la disidencia política que para proteger los cuerpos y las vidas de las mujeres.

 En el centro de una política feminista tiene que estar siempre la víctima. Lo que nos pasaba a una parte del movimiento feminista con la sentencia no son los años que les hubieran caído a La Manada sino nos enfurecía como se había leído esa agresión. Esto fue una agresión patriarcal desde la institución porque lo que nos estáis diciendo es que no nos creéis.

Virginie Despentes habla en “Teoría KING KONG” que para el patriarcado significa que si pasó es porque ella quería; y eso es lo que nos viene a decir la sentencia. Lo que tenemos que poner en el centro es cómo se construye la hetero masculinidad tóxica en base a un canibalismo sobre los cuerpos de las mujeres y esa idea de grupo, esa camaradería masculina en base a “destruir” colectivamente el cuerpo de la mujer.

Ilustración del libro Teoría King Kong de Virginie Despentes

 

 

  • El pasado 1 de Julio entró en vigor la nueva ley sueca que afirmaba que cualquier acto sexual sin consentimiento explícito sería considerado violación o así lo recoge el Convenio de Estambul. Esto abre un debate sobre la polémica distinción entre “abuso” y “violación” a raíz del caso de la violación múltiple de los San Fermines. Lo que los distingue es la violencia o la intimidación, pero ¿por qué cuesta en España ampliar el concepto de violencia?

Nos cuesta ampliar el concepto de violación porque no creemos realmente que sea violencia. Preocupa porque hablar de violación significa poner patas arriba el sistema, es decir, el acceso y el control de los cuerpos es fundamental para el sostenimiento del sistema patriarcal y además se necesita que haya una víctima que quede completamente destruida. Rita Laura Segato dice que la violencia se escribe sobre los cuerpos de las mujeres, y parafraseándola podríamos decir que como nosotras ahora somos más libres necesitan aumentar el sadismo sobre nuestros cuerpos.

El peligro está en que cualquier instrumento termine siendo un instrumento patriarcal de control sobre nuestros cuerpos. Tenemos que tener cuidado sobre cómo construimos la defensa ante este tipo de violencias para que todas las que las hayan sufrido tengan la misma legitimidad como “víctimas”. Necesitamos que nos duelan todas, necesitamos creer y apoyar a las temporeras, a las trabajadoras sexuales, a las mujeres que tienen prácticas sexuales no normativas… teniendo cuidado en cómo construimos el relato de la víctima de violación para que no dejemos a otras desprotegidas.

 

  • Sobre la ley del aborto en Argentina o Irlanda que hemos tenido tan presente en la agenda feminista actual, algo nos dice que no debemos de bajar las armas…

Ojo que aquí tenemos a Pablo Casado, que si gana el PP las elecciones no vamos a tener algo muy diferente a esto. Quienes han estado en contra de esta movilización feminista en argentina se han reunido con Casado y con Rivera.

Creo que no se ha perdido la batalla para nada. Ha sido un movimiento alegre, festivo y sororo que va a ser muy difícil parar. Cada vez que vean un pañuelo verde, les va a recordar a ese movimiento.

Es muy importante que aprendamos del movimiento feminista argentino, de su carácter estético y transgeneracional. Hay mucho poner en valor de él, por ejemplo, su carácter intergeneracional pero también festivo, como dice Rossi Braidotti, “queremos hacer la revolución pero también pasárnoslo bien”

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