Mercado Central de Rota: Un lugar para comérselo

Nuestros pasos villanos nos llevan hasta el Mercado Central de Abastos ‘La Merced’ para compartir con nuestros lectores toda una experiencia gastronómica para los sentidos. El olfato, el gusto y la vista se han agudizado en una visita que prometemos no será la última.

 

Los días de verano se van sucediendo con horas de sol casi infinitas y, como parece que tenemos tiempo para todo, las villanas nos hemos propuesto no dejar ni un sólo rincón roteño por visitar. En un villaneo sin precedentes, nos situamos frente a uno de los lugares más emblemáticos de nuestro pueblo. Custodiada por la torre de la Merced, donde hoy se sitúa la oficina de Turismo, se encuentra la plaza de abastos más antigua de la localidad.

 

Bar Mercado Central ‘La Merced’

 

No sabemos si es su particular azulejo o su aspecto tradicional lo que nos impulsa a adentrarnos en su interior donde hallamos el Bar Mercado Central La Merced, el bar de Alfonso. Este establecimiento necesita poca presentación. Casi todos los villanos de nacimiento o de adopción hemos desayunado-cerveceado-almorzado en alguna ocasión en sus instalaciones o su terraza exterior. De Alfonso, los clientes vienen buscando su cocina tradicional. La mayoría de ellos son fieles durante todo el año, aunque hay algunos que aparecen sólo en verano pero siempre repiten.“El que viene, se queda”. Platos como la urta a la roteña, el arranque o la morena en adobo, con la que ha cosechado premios en la Feria de la Tapa, así como guisos como la berza roteña y la calabaza en temporada, son su seña de identidad.

Pero Alfonso es un moderno. Le gusta experimentar en la cocina de vez en cuando. Así, además de sus platos caseros, descubrimos entre sus propuestas bebidas como la hidromiel o cinco clases de anís. Aunque lo que realmente le apasiona es el mercado, sus puestos y la calidad del producto que se oferta. Y todo eso llevado a su cocina. ¿Cómo? Muy fácil. En el bar Mercado Central La Merced nos dan la posibilidad de comprar el género en el interior de la plaza (pescados, carnes, etcétera) y el propio Alfonso se encarga de cocinarlo por un módico precio. Así que no hay excusa.

 

 

No nos quedamos conformes con este primer plato. Queremos descubrir toda la diversidad gastronómica que encierra este histórico edificio. Y en pocos pasos nos situamos en el patio central rodeadas de cuatro puestos que ofertan una experiencia culinaria distinta, moderna y muy apetecible en este verano tan villano.

 

Colmado Santamaría

 

Desde agosto de 2015, Juanra regenta un establecimiento que en un principio se concibió como una tienda de vinos  y que, a día de hoy, amplía su carta con cervezas ecológicas, pinchos y diversas especialidades culinarias como arranque casero, tortilla de verdura o nachos con atún.

Juanra fue uno de los propulsores del concepto de mercado gastronómico que se ha implantado en la actualidad en este emplazamiento. “Quería ser el roteño que ha viajado, ha visto mundo y que, pese a todo, quiere volver”. “Quería emprender algo. Cuando vi el mercado quise hacerlo aquí”

El propietario del Colmado Santamaría considera que el patio del mercado de abastos no deja de ser una plaza abierta más del pueblo. Con esa idea inicia su andadura, teniendo como precedentes otras localidades como Cádiz o Vejer en la que esta idea ya había funcionado. ¿Por qué no aquí? “El mercado es una de las joyas turísticas de Rota. Me encantaba venir de niño con mi abuela”.

 

Juanra define este enclave gastronómico roteño como un lugar “libre y relajado, que le ha traído todo tipo de experiencias positivas. En este sentido, comenta que este proyecto no hubiera sido posible sin la ayuda de sus padres y amigos, de los que se siente especialmente orgulloso. “He cumplido un sueño, no estaba tan loco cuando decidí apostar por esto”.

 

La AtlántiKa

 

Paco y Rocío dejaron el mercado de Cádiz en 2017 para trasladarse a Rota. Buscaban un lugar tranquilo donde recrear la experiencia gaditana y dar a conocer su cocina, cien por cien casera, de la que es artífice Maribel.

 

Su establecimiento está al lado de la puerta que tiene vistas al mar. La Atlántika hace honor a su nombre y en este rincón villano despacha su tapa estrella: la croqueta, en sus múltiples variedades. ¿A quién no le gusta una croqueta? Rabo de ternera, merluza y gambas y morcilla, espinaca y piñones son algunas de sus especialidades.

 

Si eres celíaco estás de suerte porque también piensan en ti. La Atlántika ofrece a sus clientes tanto croquetas como pan sin gluten, además de una interesante variedad de menús infantiles que si vas con niños hará que te olvides de cocinar.

 

Vermutería Ciento Volando

 

Emi nos recibe desde la cercanía del mostrador de su vermutería con una amplia sonrisa que nos conquista desde un principio. Aunque el establecimiento de Emi se creó hace algo más de dos años, fue después de algunas idas y venidas cuando resurgió con el nombre de ‘Ciento Volando’ y su actual oferta.

Emi se crió a caballo entre Rota y Cataluña y siempre le gustaron las tascas de barrio. Cuando llegó al mercado y vio el emplazamiento lo tuvo claro: quería vermú de grifo, no tan dulce como el que se consumía por estos lares y  se dijo “lo voy a hacer yo. “Empezamos con el rojo tradicional, seguimos con un blanco dulce y, finalmente, uno amargo y uno seco. Como novedad estamos trabajando en un vermú de regaliz”.

 

Emi defiende la vermutería como un punto de encuentro con la gente. Además de consumirlo en el mostrador o en la mesa, también se puede llevar por litros o degustarlo en restaurantes tan renombrados como Alevante que dirige Ángel León en Chiclana. En Rota podemos encontrar el vermú de Emi en el Rompeolas o en Toledo House, entre otros.

 

La hora del vermú nos abre el apetito y en Ciento Volando se nos sacia con especialidades de ahumados y salazones, destacando sus mejillones XL y el trifásico de ahumados, todo un descubrimiento.

 

En Ciento Volando la hora de vermú se convierte en cualquier hora. “Es la bebida de moda”. Emi nos convence y se nos promete un digestivo después del atracón. Un vermú+ginebra, la copa perfecta.

 

El Merkao Taller de Tapas

 

Es el recién llegado a este mercado gastronómico. Abrió sus puertas en Semana Santa de 2018. Pocos meses para hacer una valoración aunque las sensaciones son muy positivas. Su propietario Esaú es un enamorado de la hostelería, un mundo en el que se ha desenvuelto desde siempre sin ningún tipo de complejos. “Desde friendo pescado en la calle Mina hasta trabajando en un restaurante con estrellas Michelín”

Se decidió a emprender esta aventura atraído por la situación y por la posibilidad de conseguir el producto de primera calidad en el mismo emplazamiento. Su lema “de la tierra, al plato” se materializa a través de una cocina de base tradicional pero modernizada, con productos de calidad y precios competitivos y que marida con vinos de la zona. Migas con setas, foie y trufa, pulpo sobre puré de pimentón o arroz negro son algunas de las opciones.“El que viene vuelve y eso es indicativo de que lo estamos haciendo bien”

 

Con un estupendo sabor de boca terminamos de visitar los establecimientos con ganas de contar esta experiencia villana al mundo. Y como pensamos en todo, hemos decidido facilitar las cosas con las instrucciones precisas por si aún no te has decidido a probar esta mundología gastronómica.

Te lo advertimos, ya estás tardando.

 

MANUAL DE USO DE MERCADO GASTRONÓMICO PARA VILLANOS PRINCIPIANTES

1) Localizar una mesa. Da igual la esquina. No importa si es de madera o plástico, alta o baja. Todas pertenecen a todos los establecimientos.

 

2) Siéntate y disfruta. Las vistas ya lo merecen.

 

3) Te hemos dado muchas recomendaciones, villano, pero tu paladar es tuyo. Así que decídete: platos tradicionales, croquetas, ahumados, tortilla de verduras, cocina de autor… O todo a la vez. La idea es picar un poco de todo.

 

4) Puedes hacer cuantas combinaciones quieras. Si eres un wine lover, elige un buen vino en el Colmado, marida con un caldo recomendado del Merkao, un cubo de botellines de la AtlántiKa, la hidromiel de Alfonso o los ricos vermús de Emi. Pide sin complejos. Nadie se enfada si adquieres la tapa en un sitio y la bebida en otro.

 

5) Cuando pides , se te crea la cuenta conforme haces el pedido. No hay error. Pagarás lo justo en cada puesto. Ni más ni menos.

 

6) Tienes la mesa llena de platos vacíos, lo sabemos. Pero los camareros también. No sufras, todos saben cuál es de cada cual.

 

7) Come, bebe, disfruta. A veces, hasta se organizan conciertos. Si es así, baila. Pero, sobre todo, vuelve villano.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *