Lección de vida

Con una tasa de 46,9 donantes por millón de personas y más de 5.000 trasplantes anuales (13 diarios), España puede presumir de ser por 26 años consecutivos líder en esta rama de la medicina. Los españoles son los habitantes del planeta con más posibilidades de recibir un trasplante cuando lo necesitan pero aún así todo esfuerzo de concienciación es poco

La vida enseñó temprano a José Ignacio. Con tan sólo catorce años vio morir a su amigo Dani, de ocho, mientras esperaba un corazón que nunca llegó. Ya a tan corta edad comprendió la importancia de regalar vida.

Nunca imaginó que años después, un doctor se acercaría a él y a su esposa a comunicarles que su hijo recién nacido padecía una Insuficiencia Renal Crónica Severa y que llegaría a necesitar diálisis y un trasplante. Quique crecía entre revisiones médicas, pastillas y visitas al Hospital Virgen del Rocío de Sevilla donde lo querían y admiraban por su vitalidad y fortaleza. “En el hospital lo conocían como ‘El Quique de Cai’ porque tenía mucho arte, desde la limpiadora hasta el último celador”

Cuando contaba con doce años, llega un momento crucial en la vida de Quique y de su padre. José Ignacio decide ser donante en vida ante el empeoramiento paulatino de la enfermedad de su hijo y se prepara a conciencia para hacerle el mayor de los regalos: el riñón que necesita. “Te hacen pruebas desde la coronilla hasta la punta del pie. Miran mucho al donante para que a esa persona que regala vida no le ocurra lo más mínimo”.

De un ‘no’ a un ‘sí’ se salvan muchas vidas

Y así llega el 29 de marzo de 2016. Era el momento de enfrentarse a la operación. Padre e hijo entraron en quirófano después de una emotiva y esperanzadora despedida. “Todo parecía que iba bien. En principio lo tuvieron que operar dos veces ese mismo día porque al parecer hubo un problemita. Y a raíz de ese problemita, tuvo después otras dos intervenciones hasta que a los nueve días tuvieron que extraerle el riñón”.

Acontece entonces un punto de inflexión en la vida de José Ignacio y Quique. Frustrante y terriblemente doloroso para un padre que hasta ese momento se había mostrado confiado y optimista. Así se lo hizo saber a su hijo. “Le dije: yo ya no lucho por lo que estoy luchando. No tengo ganas de ná. Ya no tenía en mí lo que él necesitaba”. Y es entonces cuando Quique lo zarandea y le da, a juicio de su progenitor, “la lección más grande de mi vida”. Su hijo, lejos del victimismo, le pide que siga luchando no sólo por él sino también por las demás personas que se encuentran en su misma situación.

Desde entonces no ha hecho otra cosa. José Ignacio se ha volcado en la concienciación de la importancia de la donación y “de regalar vida”. Esta labor ya venía desarrollándola desde hacía años en la Fundación ‘Lágrimas De Vida’ que encabeza la periodista Susana Herrera, la Fundación ‘Donando vidas’ con la que forma una gran familia y a través de los testimonios que iba ofreciendo junto al doctor José Pérez Bernal, el que fuera Coordinador de Trasplantes de Sevilla y Huelva y actual Director General de Trasplantes del Colegio de Médicos de Sevilla

Es en este punto de la historia donde José Ignacio, visiblemente emocionado, nos habla de Paco Morales, amigo y apoyo fundamental en esta cruzada vital y del que ha tomado el testigo tras su fallecimiento hace un año. “Él me inyectó veneno por las donaciones. Nos dejó en el testamento el recoger su legado y organizar el partido de fútbol por los donantes y que tuvo gran repercusión”. Y así este año surgió el Memorial Paco Morales que contó con la presencia de figuras destacadas en el mundo del deporte y la comunicación, uniendo esfuerzos en la concienciación de las donaciones.

A partir de ahí, aparece la primera pancarta ‘Hazte donante. Regala vida. Dona sangre, médula, órganos y tejidos para todos y todas’, la bandera de José Ignacio en campos de fútbol, marchas benéficas, Hermandades, cuadrillas de costaleros, asociaciones como Rolucan o AFA ‘El Arenal’, taxis, agrupaciones del Carnaval, llegando incluso a desplegarla en la Final del Gran Teatro Falla de Cádiz.

Esta es la batalla de José Ignacio. Una lucha altruista en la que él costea de su propio bolsillo pancartas, carnets de donantes simbólicos y vinilos publicitarios. Además de ofrecerse para charlas informativas y actividades similares. “La concienciación hoy en día es grande. Pero aún así todavía hay respuestas que son un no”.

Su historia cambió ese 29 de marzo de 2016. “A partir de entonces las cosas son distintas, ni se preocupa uno por cosas simples como una discusión. No merece la pena. Los valores son otros completamente distintos”.

 

José Ignacio siempre repite que “la vida no es una película de Walt Disney”. Y para que no se le olvide Quique ha permanecido en lista de espera para trasplante desde el pasado mes de noviembre debido a un empeoramiento de su insuficiencia.

Pero siempre hay lugar para la esperanza. Mientras escribimos este reportaje, nos avisan de que Quique ha entrado en quirófano en la mañana del doce de marzo para recibir el regalo de un nuevo riñón, fruto de una donación múltiple y generosa, de esas que nos reconcilian con el ser humano. A nosotras también nos han dado una lección de vida.

Un comentario sobre “Lección de vida

  • el 24 abril, 2018 a las 10:12 am
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    Nuestro amigo Paco nos inyectó también la lucha por la Donación de Órganos. Gran hombre q no se olvida .A Quique le enviamos fuerzas y a su padre que también lucha a diario ..saludos desde Chile .
    Chile Somos Donantes.

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